"" el ojo heterotópico: agosto 2013

jueves, 15 de agosto de 2013

La columna toscana, a pie de calle




No es normal, incluso hasta hace poco tiempo las columnas no se veían desde la calle. Los muros de iglesias y palacios han ocultado durante siglos el interior a los ojos ajenos. Pero las ciudades con solera renacentista suelen guardar sus huellas. La antigua casa nobiliaria ha cedido el uso a modernas oficinas. Lo que queda de su patio se nos ofrece. Tal vez estuviera ya derruido el edificio y esta presencia renovada sea una recuperación, acaso el saldo de una cuenta pendiente con la historia y la arquitectura. A cambio, el viandante puede ver este homenaje a la columna toscana in situ. Ubicada en la calle Regalado, de Valladolid, los ojos agradecen que el paisaje del entorno (sin ir más lejos enfrente hay una mole arquitectónica de los años 60 del siglo pasado que deprime de manera bárbara una parte de la calle) se relaje e irrumpa con este pequeño oasis visual.